A finales de los 90 iniciamos una cruzada.
Nos dimos cuenta de que, sencillamente, el cuerpo humano no está hecho para andar o estar de pie sobre superficies duras y planas. También descubrimos que el calzado convencional estabiliza el cuerpo de tal forma que la estructura del músculo pierde su función lo que resulta en dolor de articulaciones y de espalda.
Quisimos concienciar al mundo de que nuestra forma de andar influye significativamente en nuestra salud. Por esta razón diseñamos un tipo de calzado que permite que el cuerpo se mantenga de pie y ande tal y como la naturaleza tenía por objeto.
Llamamos a nuestro producto MBT (calzado fisiológico), y nos negamos a llamarlo calzado o llamarlo zapato, porque los MBT son totalmente distintos. |